Esta noche al dormir no me sacudiré el rostro
la memoria depositará entera
las sacudidas necesarias para el despiste,
dormiré pensando que he soñado,
pensaré dormido que estoy soñando
y me despertaré más cansando que nunca
porque mis manos habrán sacudido con
frágiles caricias la mentira en mis neuronas
por eso amada mía,
esta noche no sacudiré mi rostro al dormir,
Las cosquillas que me hacen las canicas
que tengo en mis tobillos de niño
sólo me escuecen el alma cuando deambulan
en sueños, como queriendo adornar mi imperio
de los mosquitos asesinos de pieles.
Esta noche no sacudiré mi rostro al dormir
pensaré despótico quizá
que los gringos seguirán siendo asesinos de niños
sí, esos casi, más de 30 mil niños que mueren al día
por culpa de este capital que foráneo
que contempla las cicatrices del planeta,
y se ríe frotándose las manos
cuando consiguen doblegar, someter, y asesinar
a algún presidente díscolo que no sigue sus órdenes.
Esta noche, pues, no me sacudiré mis rostro al dormir
este día y sin que tú te percatases de mi existencia
te he visto extraña, transparente y bulliciosa
pero vos a mi ni siquiera me viste
quizá por eso, y sólo por eso,
esta noche dormiré tranquilo
mientras deambulo con algún postigo
y un ciempiés en mis rodillas que me hace cosquillas,
perdón, que me hacen cien cosquillas a la vez
a la hora de soñar que estás conmigo.
lunes, agosto 16, 2010
domingo, agosto 08, 2010
los no invitados
¿A qué sabe el olvido, la soledad o el silencio?.
Llegan sin que nadie los invite. Se aposentan a tu vera y empiezan a incordiarte muy a menudo. Los invitad@s no llegan, esos y esas que esperas con los brazos abiertos y enredados. Sin embargo si llegan, los que menos te esperas. Llegan, se quedan cual bestias enfurecidas y empiezan a comerte el alma de a poquito. No digo que con esto que, no son bienvenidos, claro que lo son, siempre y cuando tú los invites, tú te acerques y les digas, en este momento, los necesito, Sí, necesito estar Solo. Necesito Silencio. Necesito, si es preciso el Olvido... Pero si ellos vienen sin invitación previa a atosigar mi alma, mi cuerpo y mis neuronas, que se vayan al carajo.
Un día de este año, en un mes de este año, a una hora de este año.
Llegan sin que nadie los invite. Se aposentan a tu vera y empiezan a incordiarte muy a menudo. Los invitad@s no llegan, esos y esas que esperas con los brazos abiertos y enredados. Sin embargo si llegan, los que menos te esperas. Llegan, se quedan cual bestias enfurecidas y empiezan a comerte el alma de a poquito. No digo que con esto que, no son bienvenidos, claro que lo son, siempre y cuando tú los invites, tú te acerques y les digas, en este momento, los necesito, Sí, necesito estar Solo. Necesito Silencio. Necesito, si es preciso el Olvido... Pero si ellos vienen sin invitación previa a atosigar mi alma, mi cuerpo y mis neuronas, que se vayan al carajo.
Un día de este año, en un mes de este año, a una hora de este año.
miércoles, agosto 04, 2010
No soy capaz
Este es uno de mis poemas más largos, por eso, y quizá, sólo por eso, escribo estos cuatro versos que pueden saber, precisamente, a nada. Pero, de verdad, y créanme es un poema, de los más largos.
Con mis manos no soy capaz
de atrapar un ápice de tus poros
y mis labios no alcanzan a pronunciar
tu nombre en algún efugio de esta noche.
miércoles, julio 28, 2010
Desnuda
Te abrazaré desnuda
Te acariciaré desnuda
Te liberaré cada palmo de tu piel.
Dibujaré cada poro de tus pechos
con mis labios y descubriré
los colores que poseen tus piernas
cuando mis acuarelas dibujen
la frontera que hay entre tu cuerpo y el mío.
Te acariciaré desnuda
Te liberaré cada palmo de tu piel.
Dibujaré cada poro de tus pechos
con mis labios y descubriré
los colores que poseen tus piernas
cuando mis acuarelas dibujen
la frontera que hay entre tu cuerpo y el mío.
fábula
En algún lugar de este recóndito país
me sumerjo cual bestia herida
y deambula despótico e
irascible conmigo mismo.
Me escondo a cada paso que oigo
desconfío hasta de las luciérnagas
que ciegas me iluminan el rostro azul
ese, mi rostro, que se va difuminando
con los pasos que doy en este
recóndito e inexistente país.
Es de noche,
hoy miércoles mañana miércoles,
ayer miércoles
todos los días miércoles
en esta oscura e inacabada
noche que se adueña de mi
cual pez ecléctico y asesino,
devorador de sueños.
me sumerjo cual bestia herida
y deambula despótico e
irascible conmigo mismo.
Me escondo a cada paso que oigo
desconfío hasta de las luciérnagas
que ciegas me iluminan el rostro azul
ese, mi rostro, que se va difuminando
con los pasos que doy en este
recóndito e inexistente país.
Es de noche,
hoy miércoles mañana miércoles,
ayer miércoles
todos los días miércoles
en esta oscura e inacabada
noche que se adueña de mi
cual pez ecléctico y asesino,
devorador de sueños.
domingo, julio 25, 2010
Sensaciones
Qué sentirán mis manos
cuando toquen el páramo
ese invento humano
de las metamorfosis.
En que laberinto quedará
ese oasis que inventamos
el día que hicimos el amor
arropados por la luna y las estrellas.
Qué oirán mis poros
el día que me sienta a
escuchar las notas
inconfesables de una oruga.
Qué olerán mis vellos nasales
cuando persistan tantos
olores juntos el día
que me envuelva en tu cama.
En que laberinto quedará
ese oasis que inventamos
el día que hicimos el amor
arropados por la luna y las estrellas.
cuando toquen el páramo
ese invento humano
de las metamorfosis.
En que laberinto quedará
ese oasis que inventamos
el día que hicimos el amor
arropados por la luna y las estrellas.
Qué oirán mis poros
el día que me sienta a
escuchar las notas
inconfesables de una oruga.
Qué olerán mis vellos nasales
cuando persistan tantos
olores juntos el día
que me envuelva en tu cama.
En que laberinto quedará
ese oasis que inventamos
el día que hicimos el amor
arropados por la luna y las estrellas.
jueves, julio 22, 2010
Hoy,
Hoy desde mi ventana sólo veo nubes,
el sol que tímidamente arruga su cara
se introduce por las líneas transparentes
que tienen estás benditas nubes que
no terminan de irse de una vez.
Es verano y las lluvias no dejan
de arrimar sus clamores por nuestros cuerpos.
Hoy hay nubes transparentes que
no dejan que el sol me acaricie
ni en la mañana ni en la tarde...
verano del 2006
el sol que tímidamente arruga su cara
se introduce por las líneas transparentes
que tienen estás benditas nubes que
no terminan de irse de una vez.
Es verano y las lluvias no dejan
de arrimar sus clamores por nuestros cuerpos.
Hoy hay nubes transparentes que
no dejan que el sol me acaricie
ni en la mañana ni en la tarde...
verano del 2006
domingo, julio 18, 2010
La cama y yo
Tengo el dorso hundido
en el anden de mi cama
deambulo dormido
con mi cuerpo inerte
en este colchón
que pegado a mi abdomen
acaricia mi silueta.
Cuando me largo a andar
en estos sueños profundos
deposito en él
toda la confianza posible
y atisbo
antes de meter en ella mi costillas
el sentimiento humano
de un descanso
cuando mi cerebro
ya no es capaz
de simular el raciocinio.
en el anden de mi cama
deambulo dormido
con mi cuerpo inerte
en este colchón
que pegado a mi abdomen
acaricia mi silueta.
Cuando me largo a andar
en estos sueños profundos
deposito en él
toda la confianza posible
y atisbo
antes de meter en ella mi costillas
el sentimiento humano
de un descanso
cuando mi cerebro
ya no es capaz
de simular el raciocinio.
viernes, julio 16, 2010
Y tú, Dónde estas
Hoy he descubierto
las paredes de mi habitación
dormidas.
Si, desperté como siempre
me incineré el café
antes de beberme el zumo de naranja.
Sorbí mis bebidas cargadas de cafeína
nupcial y decidí
salir, otra vez, a descubrir
este mundo en el que me espera
la sempiterna sonrisa que no encuentro.
Sé que regresaré a la tarde
lo sé, de eso estoy seguro,
y descubriré antes del sueño
alguna telaraña que me susurrará
alguna canción de cuna
para volver a despertarme
en estas paredes
que dormitan en mi habitación
a la que le faltas tú.
las paredes de mi habitación
dormidas.
Si, desperté como siempre
me incineré el café
antes de beberme el zumo de naranja.
Sorbí mis bebidas cargadas de cafeína
nupcial y decidí
salir, otra vez, a descubrir
este mundo en el que me espera
la sempiterna sonrisa que no encuentro.
Sé que regresaré a la tarde
lo sé, de eso estoy seguro,
y descubriré antes del sueño
alguna telaraña que me susurrará
alguna canción de cuna
para volver a despertarme
en estas paredes
que dormitan en mi habitación
a la que le faltas tú.
miércoles, julio 14, 2010
No necesito más
No necesito más
sólo un atisbo de vida
y sé que el tiempo
nos juega caracolas
en el vientre
y nos hace cómplices
con los que aman
en un sinfín de alegorías
que no se dicen.
No necesito más
sólo un hálito cansino
quizá, de saber
que el viento nos
lleva como plumas
al recuerdo más recóndito
de un algoritmo parecido
al amor...
No, no necesito más
sólo un atisbo de vida
y sé que el tiempo
nos juega caracolas
en el vientre
y nos hace cómplices
con los que aman
en un sinfín de alegorías
que no se dicen.
No necesito más
sólo un hálito cansino
quizá, de saber
que el viento nos
lleva como plumas
al recuerdo más recóndito
de un algoritmo parecido
al amor...
No, no necesito más
martes, julio 13, 2010
Vendrá...
Estamos a punto
de convertirnos
sin darnos cuenta
otra vez, el hazme reír
de la mentira.
Sí, se prepara otra guerra
mientras nosotros comemos
y bebemos a diario
el estiércol de unos medios
que nos alimentan de fútbol.
El imperio se frota las manos
cuál bestia ajena
que deambula de postigo
como rapaces aves
de unas muertes
que se alimentan
de muertes y mentiras.
de convertirnos
sin darnos cuenta
otra vez, el hazme reír
de la mentira.
Sí, se prepara otra guerra
mientras nosotros comemos
y bebemos a diario
el estiércol de unos medios
que nos alimentan de fútbol.
El imperio se frota las manos
cuál bestia ajena
que deambula de postigo
como rapaces aves
de unas muertes
que se alimentan
de muertes y mentiras.
domingo, julio 11, 2010
Huestes
Obedezco a las órdenes
de un archipiélago
no escampo, no amo
no estorbo ni a las tormentas
que vienen a mi
a depositar ajenas
las calandrias de una doncella.
de un archipiélago
no escampo, no amo
no estorbo ni a las tormentas
que vienen a mi
a depositar ajenas
las calandrias de una doncella.
domingo, julio 04, 2010
Exilio; mi Matria
No escaparé de las garras
de este exilio cuando me acune
cada noche al orilla de mi memoria
eso pensé el día en que mis manos
y mis piernas vieron arribar un trémulo
avión en mis diminutas manos
ahora entiendo el porqué de tu lejanía.
I
No escaparé jamás aún cuando
haya vuelto al lugar
del que él mismo
me despidió hace ya unos
cuantos siglos y silencios.
La memoria se ha vuelto frágil y silente
se esconde, eso quiere,
pero de súbito me ataca y vuelve a comerme
las mismas costillas a las misma hora
de todas la noches
a eso de la tres de la madrugada
igual que lo hizo en mi frágil y ceniciento castillo.
II
Por más que quiera arrullar
y acariciar sus manitos
y tejer con sus discursos diarios
una vida llena de silencio solidarios
no soy capaz ni contarle los cinco dedos
de su mano izquierda.
Por más que quiera dejar que él
me exija el nivel necesario para poder
acariciarle al tiempo un mito
me enredo y no encuentro ni la leyenda azul
del hipopótamo que no tiene braguitas de colores.
Por más que quiera escoger entre
quedarme en sus brazos y seguir
a tientas en su espalda
o que me acompañe a ciegas
por estas calles de Bilbao
no soy capaz ni aprender cuatro palabras
en la lengua de los vascos y eso que la quiero.
Por más que le insista de que sea capaz
de convencerme a mi, de mi incapacidad
de sentirme quizá un atento incrédulo en su fauces
no me convence ni el más mínimo hálito de amor
que seduce a cualquier mortal que tenga los pies
en su depósito final que la casa.
Por más que me ignore el apetito de
sentirme loco por segundos
no soy capaz de seguir cuerdo a estas alturas
de mi cuatro locas horas de esta vida.
Por más que muchas cosas me adviertan
lo imposible que es encontrarle
el lado mas humano del exilio
no soy capaz ni comerme el rosario
de una golondrina que llega a mi balcón.
Por más y muchas cosas más,
este exilio se está quedando en mí
como se queda la soledad en una casa vacía
en la casa que nadie llama Matria.
de este exilio cuando me acune
cada noche al orilla de mi memoria
eso pensé el día en que mis manos
y mis piernas vieron arribar un trémulo
avión en mis diminutas manos
ahora entiendo el porqué de tu lejanía.
I
No escaparé jamás aún cuando
haya vuelto al lugar
del que él mismo
me despidió hace ya unos
cuantos siglos y silencios.
La memoria se ha vuelto frágil y silente
se esconde, eso quiere,
pero de súbito me ataca y vuelve a comerme
las mismas costillas a las misma hora
de todas la noches
a eso de la tres de la madrugada
igual que lo hizo en mi frágil y ceniciento castillo.
II
Por más que quiera arrullar
y acariciar sus manitos
y tejer con sus discursos diarios
una vida llena de silencio solidarios
no soy capaz ni contarle los cinco dedos
de su mano izquierda.
Por más que quiera dejar que él
me exija el nivel necesario para poder
acariciarle al tiempo un mito
me enredo y no encuentro ni la leyenda azul
del hipopótamo que no tiene braguitas de colores.
Por más que quiera escoger entre
quedarme en sus brazos y seguir
a tientas en su espalda
o que me acompañe a ciegas
por estas calles de Bilbao
no soy capaz ni aprender cuatro palabras
en la lengua de los vascos y eso que la quiero.
Por más que le insista de que sea capaz
de convencerme a mi, de mi incapacidad
de sentirme quizá un atento incrédulo en su fauces
no me convence ni el más mínimo hálito de amor
que seduce a cualquier mortal que tenga los pies
en su depósito final que la casa.
Por más que me ignore el apetito de
sentirme loco por segundos
no soy capaz de seguir cuerdo a estas alturas
de mi cuatro locas horas de esta vida.
Por más que muchas cosas me adviertan
lo imposible que es encontrarle
el lado mas humano del exilio
no soy capaz ni comerme el rosario
de una golondrina que llega a mi balcón.
Por más y muchas cosas más,
este exilio se está quedando en mí
como se queda la soledad en una casa vacía
en la casa que nadie llama Matria.
viernes, julio 02, 2010
abrir los ojos
Todo es cuestión de abrir los ojos
y ver lo que tenemos en nuestro
más y recóndito escondrijo
de este planeta,
el ser humano y los versos
son sólo edemas que se encuentran
cuando están solos
y sólo así se dan cuenta,
que los versos y los humanos
todavía vale la pena ver
a este planeta con otros ojos,
más bellos y eclécticos.
y ver lo que tenemos en nuestro
más y recóndito escondrijo
de este planeta,
el ser humano y los versos
son sólo edemas que se encuentran
cuando están solos
y sólo así se dan cuenta,
que los versos y los humanos
todavía vale la pena ver
a este planeta con otros ojos,
más bellos y eclécticos.
miércoles, junio 16, 2010
Qué puedo pedirte yo
canción
Qué puedo pedirte yo si yo nunca te di nada
si sólo te di mi sombra cuando te hallabas cansada
si sólo te dí mi voz cuando valor te faltaba
y aunque sabías de mi amor yo nunca te lo gritaba.
Si sólo firmé poemas no un acta de matrimonio
si vos sabés mi secreto pero no si duermo solo
por eso mi canto es tuyo y son míos tus recuerdos
te regalo mi alegría y me llevo tu silencio.
25-o3-1o
Qué puedo pedirte yo si yo nunca te di nada
si sólo te di mi sombra cuando te hallabas cansada
si sólo te dí mi voz cuando valor te faltaba
y aunque sabías de mi amor yo nunca te lo gritaba.
Si sólo firmé poemas no un acta de matrimonio
si vos sabés mi secreto pero no si duermo solo
por eso mi canto es tuyo y son míos tus recuerdos
te regalo mi alegría y me llevo tu silencio.
25-o3-1o
Qué me queda
"mis ojos encontraron en un rincón los tuyos
se descubrieron mudo entre las dos miradas."
miguel hernández
Qué me queda por recorrer,
el camino que lleve a roma para
perderme en cualquier calle
clandestina que me invite al amor.
Qué me queda por decir
si ya todo o casi todo te he dicho
no encuentro ya no encuentro ni tu sonrisa
en las únicas fotos que de tuyas, tengo.
Qué me queda por descubrir si
con tus ojos cabizbajos no soy capaz
de descifrar con mis ojos
la verdad que en tu pecho anida.
Qué puedo pedirte yo
si mis ojos no son más
que dos gárgolas
que buscan los tuyos.
se descubrieron mudo entre las dos miradas."
miguel hernández
Qué me queda por recorrer,
el camino que lleve a roma para
perderme en cualquier calle
clandestina que me invite al amor.
Qué me queda por decir
si ya todo o casi todo te he dicho
no encuentro ya no encuentro ni tu sonrisa
en las únicas fotos que de tuyas, tengo.
Qué me queda por descubrir si
con tus ojos cabizbajos no soy capaz
de descifrar con mis ojos
la verdad que en tu pecho anida.
Qué puedo pedirte yo
si mis ojos no son más
que dos gárgolas
que buscan los tuyos.
el extremista
Qué lucesita misteriosa
hace a estas horas de la noche
del día y de la semana, que
siga pensando en que es posible
que me dediques un verso, una palabra
o para ser más extremista, un beso
hace a estas horas de la noche
del día y de la semana, que
siga pensando en que es posible
que me dediques un verso, una palabra
o para ser más extremista, un beso
martes, junio 15, 2010
El pájaro y su trino
Busco en los árboles
aquél viejo y veloz quetzal
que late las plumas al oír
tu nombre en esa selva extranjera
él canta y su trino
que no parece oírse
se aleja como vociferando al viento
de lo que no soy capaz
de entender cuando
él canta y en su trino,
dice susurrando tu nombre.
25-o3-2o1o
aquél viejo y veloz quetzal
que late las plumas al oír
tu nombre en esa selva extranjera
él canta y su trino
que no parece oírse
se aleja como vociferando al viento
de lo que no soy capaz
de entender cuando
él canta y en su trino,
dice susurrando tu nombre.
25-o3-2o1o
el pájaro cantor
desnudo las cicatrices
de un pájaro cantor
y busco desesperado
algún atisbo de amor
que guarda en su trino
cuando al cantar tu nombre
lo dice al revés y con malicia
vitoria. 25-o3-1o
de un pájaro cantor
y busco desesperado
algún atisbo de amor
que guarda en su trino
cuando al cantar tu nombre
lo dice al revés y con malicia
vitoria. 25-o3-1o
domingo, junio 13, 2010
fuera de lugar
"que sólo el sol de agosto logra hacer corazones."
miguel hernández
Estoy casi fuera de lugar
estoy fuera de las fauces del imperio
y casi a menudo me cobijo solícito
en algo parecido al amor.
I
Es más fácil buscar tu nombre
buscar tu cara, buscarte a ti
para regocijarme de que a pesar
que el mal parece inundar las
pasarelas de este mundo.
Tú, sí, tú, le das sentido a la vida
en este mundo que se me arrodilla
ante mí como cual fantasma loco
de una contienda que ellos, el imperio,
inventa y me hace sentir
casi fuera de lugar...
pero estas tú ahí,
no sabes que te observo
y así en la distancia
me das fuerza para creer
en algo precioso que tiene,
a pesar de todo, la vida.
II
Quiero escribir sortilegios a tu nombre,
quiero rezar cada verso
que escriba al lado de tu cintura
Quiero resarcir mi osadía
pálida y casi ecléctica
cuando un día de aquellos
dejé tu nombre escrito sin tu permiso,
si hay algo que pueda hacer
para borrar tal osadía,
sólo dime, y, mis sortilegios harán lo demás.
III
Cada sabor que pruebo
cada beso que aviento al sol
me recuerda tu imagen
tosca y cansina
de cuando los rayos del dios Inti
acariciaban tus leves canas
en aquellas montañas perdidas por el Sur
y dejaban en tus piernas locas cicatrices
cuando el surco aquél te echo una zancadilla.
IV
Mas vale escribir versos
que ponerme de rodillas al Sol
o al invento invertebrado de una máquina
parecida a la rutina en estas
cuatro paredes que hoy empiezan
a exorcizarme con tu nombre.
V
Que el sol de este verano
nos haga sentir lo loco que esta
este laberinto que los humanos
han creado en lo que ellos llaman tierra.
Sortilegios, necesito, para sanar
la loca compostura que me hace sentir
este agosto que no llega
y que encienda en el corazón
de cristal que poseo
cuando tú no me das ni un verso.
miguel hernández
Estoy casi fuera de lugar
estoy fuera de las fauces del imperio
y casi a menudo me cobijo solícito
en algo parecido al amor.
I
Es más fácil buscar tu nombre
buscar tu cara, buscarte a ti
para regocijarme de que a pesar
que el mal parece inundar las
pasarelas de este mundo.
Tú, sí, tú, le das sentido a la vida
en este mundo que se me arrodilla
ante mí como cual fantasma loco
de una contienda que ellos, el imperio,
inventa y me hace sentir
casi fuera de lugar...
pero estas tú ahí,
no sabes que te observo
y así en la distancia
me das fuerza para creer
en algo precioso que tiene,
a pesar de todo, la vida.
II
Quiero escribir sortilegios a tu nombre,
quiero rezar cada verso
que escriba al lado de tu cintura
Quiero resarcir mi osadía
pálida y casi ecléctica
cuando un día de aquellos
dejé tu nombre escrito sin tu permiso,
si hay algo que pueda hacer
para borrar tal osadía,
sólo dime, y, mis sortilegios harán lo demás.
III
Cada sabor que pruebo
cada beso que aviento al sol
me recuerda tu imagen
tosca y cansina
de cuando los rayos del dios Inti
acariciaban tus leves canas
en aquellas montañas perdidas por el Sur
y dejaban en tus piernas locas cicatrices
cuando el surco aquél te echo una zancadilla.
IV
Mas vale escribir versos
que ponerme de rodillas al Sol
o al invento invertebrado de una máquina
parecida a la rutina en estas
cuatro paredes que hoy empiezan
a exorcizarme con tu nombre.
V
Que el sol de este verano
nos haga sentir lo loco que esta
este laberinto que los humanos
han creado en lo que ellos llaman tierra.
Sortilegios, necesito, para sanar
la loca compostura que me hace sentir
este agosto que no llega
y que encienda en el corazón
de cristal que poseo
cuando tú no me das ni un verso.
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