el pergamino en el ambón,
y leer pausadamente, el onírico
escrito de un amante.

Leeré las cuatro flores
que dejó en la mesa
el día que marchó a vivir
silencioso y lejos del bullicio.
Leeré sus únicas palabras
que dejó en el pergamino
cuando marchó de su habitáculo
marchito, el día de su partida.
Preciosa canción... Aunque mi preferida es "El Unicornio"...
ResponderBorrarHe dicho tu nombre en un click, uhh aún más misterio. Esas ausencias son las que en verdad nos dibujan,
ResponderBorraryo sonrío,
yo sin gesto alguno.
Un beso y gracias por andar tambien el abismo y hacérmelo saber
No la conozco.. pero se oye bien.
ResponderBorrarGracias por tu visita a mi blog.
Feliz noche de Martes.
Saludos.
Es precioso, me dejas encandilada leyéndote y consigues que lea tus post una y otra vez, a lo mejor intento que se me quede algo de toda esa belleza que escribes...
ResponderBorrarBesotesssssssssss
Te leo poeta
ResponderBorrary en tanto te leo te verso
y te grabo a fuego en el pergamino de mis tardes de otoño.
Un beso
Cuatro flores en mi Escritorio. Cuatro días para Europa.
ResponderBorrarCuatro ojos en dos rostros, se vieron ayer, por última vez en mucho tiempo.
"Leeré las cuatro flores
que dejó en la mesa
el día que marchó a vivir
silencioso y lejos del bullicio."
Quizá alguien algún día lea mis gerberas rojas y en cuatro letras escriba un nombre a mis silencios.
El camino sigue.
leeré las cuatro flores...
ResponderBorrargracias tánux por estos cuatro versos y tus palabras.