
ya huele a vacaciones
por el norte
ya no hay coches
y el silencio
en el casco viejo de Bilbo
suena mucho más
a txikitos, a café.
en las calles
algún que otro guitarrista
retuerce las cuerdas
al son de una campana
mientras una fuente
suena a meandro del Gorbeia.
hoy tomé café
en una terraza
hace fresco
y las temperaturas
anuncian que
las sandalias andan
y vienen con mochilas.
Aquí no ha llegado el silencio...
ResponderBorrarY la temperatura no es la de verano, es como sí el verano no quisiera volver...
Besotessssssssssssss
aquí también patri, creo que el verano va a tardar un poquito más. pero tengo la sensación que las vacaciones llegaran a lo blog dentro de poco.
ResponderBorrarun abrazo.
Vacaciones a la vista: qué buena noticia!!! Abrazos.
ResponderBorraraquí es todo lo contrario, en vacaciones hay más coches y no hay tanto silencio, pero se agradece, hay más vida, más gente y no la rutina del resto del año; aunque este año el verano se "hace de rogar" pero seguro que no tardará en llegar.
ResponderBorrarMe gusta esa fotografia, ¿es del caso viejo?, me gusta y parece muy acojedor.
Otro "Biquiño"...
si anónimo, es el casco viejo de Bilbo. justo en frente de la catedral de Santiago... y la guitarra estaba al lado. otro biquiño.
ResponderBorrarSe va el frío despacito y del mismo modo llega el silencio...
ResponderBorrarBesos de café solitario...
Huele a verano, quizás perezoso en algunas regiones aún, huele a tranquilidad, a silencio... Benditas vacaciones.
ResponderBorrarbesos.
Gracias por tus palabras en mi espacio. Has expresado claramente con el poema la sensación de estar ahora en El País Vasco, hace fresco y cuesta salir al sol, y además están sus calles a tener silencio.
ResponderBorrarLas vacaciones!
ResponderBorrartranseúntes del verano!
Abrazos!
jj: aqui en el norte, las vacaciones nos las dan, a algunos, en julio, agosto. curioso, ¿no?.
ResponderBorrarYo no tengo vacaciones, un desastre, con este calor... un saludo
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