I
Habitamos este momento
como quien habita en
la sombra de la ternura.
Habitamos este silencio
como quien habita en
la tempestad
haciendo que la
barca siga su rumbo.
II
Hoy ha llovido hasta el extremo
ha hecho calor hasta el extremo
hoy la tormenta es parte de la lluvia,
mientras un hipopótamo
hace el amor con su vecina.
lunes, agosto 31, 2009
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Hola, he leido tu poema y me ha gustado.
ResponderBorrarTe envío mis saludos.
Ángel Poético
He leido tu poema y me ha gustado, por eso quería hacertelo saber en este comentario. Te mando mis saludos!
ResponderBorrarÁngel Poético
me gusta habitar en la sombra de la ternura, aunque sólo dure un momento hasta que el sol se corra y la sombra se mueva hacia otro sitio...
ResponderBorrarmuévete con el sol, Txanba, la ternura te seguirá con su sombra...
te regalo la lluvia serena de una tarde de verano mientras en la sombra de la ternura te cobijas ¿querés?
hermoso el poema, me gusta...
Un verano in extremis...jé.
ResponderBorrarSaludos sin síndrome postvacacional
Que buenos versos!!! Te superas palabra a palabra, amigo Txanba. Un placer leerte, como siempre. Mil besitos!!!
ResponderBorrarPor lo menos crees creer que habitas o habitamos...
ResponderBorraryo tengo hasta esa maldita duda, igual somos un reflejo de lo que fue o quizás seamos un reflejo de lo que será.
No se, no se nada solo estoy en este instante cansada muy cansada.
saludos cordiales
¿un hipopótamo que hace el amor con su vecina? un final muy raro, no entiendo a quien te puedes imaginar como ese hipopótamo.
ResponderBorrarMenudo verano.