
El universo
de los pájaros
es tan bello
que cuando
aprendes a volar
no quieres volver
a ser... eso,
un ser humano.
Estos versos me visitaron a raíz de un sueño que tuve, esta noche.
" no me pregunten quién soy, ni si me habían conocido, los sueños que había querido crecerán aunque no estoy..."



Si alguna vez
nos vemos
haz caso omiso
a mis últimas palabras
que dije, en la estación
cuando te marchaste.
No encontré
en ese momento,
y en mi diccionario,
la excusa perfecta
que justificara mi cobardía.
te confieso
que cuando
me di cuenta
que te amaba.
lo más hermoso,
que descubrí,
cuando ya no
estabas a mi lado.


Cuando el placer se esta convirtiendo sencillamente en pasión, escribo, luego existo. Cuando a punto estamos de entregarnos, tú me abrazas, nos abrazamos desnudos, luego existimos. Cuando estamos a punto de sentirnos; yo dentro de ti, y tu sentimiento dentro de mí, abrazándote. En ese preciso momento cuando el ritmo es práctico y rítmico, jadeas y yo me entrego, luego existimos. Cuando estamos sintiendo el rugir tenue del arrullo decrescendo desapareces de mis brazos, te esfumas y te esfumas una y otra vez. Así todas las noches una vez al mes, luego existimos. Cuando tu deseo, mi deseo se hacen presencia ajena a mi existencia, las lámparas se van apagando lentamente. La oscuridad se asoma sutil, áspera, mientras las luciérnagas vuelan se marchan una a una... se alejan dejándonos otra vez solos.




A todas aquellas mujeres de América latina, y del mundo, que padecen la inmisericorde tortura en una habitación, solidaridad, la mía y la de tod@s. Es triste, lo sé, pero es que las musas no me dejan otro camino que éste. Si no quieres leer no lo leas, pero si quieres percibir de esta manera, la mía, la experiencia de los que perdimos una oportunidad de construir nuestros sueños. Lee, si no, pues, nada, gracias por entrar .
siempre es de noche







un mundo diminuto.
Has visto al hipopótamo cuando va a descansar a las charcas, o has oído la música austera de los rinocerontes que se acercan para ver qué tienen los peces en las bocas, y al verlos se dan cuenta que no existen. Has visto a las cordiales e inexistentes luciérnagas que al caer el día, ellas, dejan de brillar con luz propia. Porque si siguen brillando, el sol, se pone celoso y las devora insonorizando el marcapaso de sus diminutos corazones.
Las libélulas revolotean día tras día conversando con los peces que saltan del río buscando moscas, mosquitos y mosquitas. Mientras la voz ronca de las ranas y los sapos acojonan a todo dios porque si se acercan, ellas y ellos, se encargan de engullirlo todo, pero todo, todo. Mientras el río sigue su cauce se aleja musicalizando hábitat, y meandros que se unen para voluntariamente suicidarse en el mar. Nadie se baña en el mismo río dos veces nunca, si en el mismo río, nadie se baña dos veces.
Y eso que el agua es transparente, que en ella se puede beber echando de menos a los refrescos que nos vende el rinoceronte. Mientras las luciérnagas se hinchan los ojos a dormir, y las moscas, mosquitos y mosquitas se divierten bebiendo de la mierda, unos, de nuestra sangre, los otros, es que, ello se les va la vida. Mientras las libélulas caguen día tras día para que las plantas que perfuman con sus labios los ríos, y vuelvan a nacer mas abajo. Las ranas, sapos, serpientes y centinelas siguen vibrando como semidiurgos diminutos en las charcas, meandros, ríos y riachuelos, porque no nos olvidemos que en los ríos nunca, pero nunca, nunca, nos bañamos dos veces...