martes, abril 24, 2007
un verso...
dos versos
tres versos
un espantapájaros
y un gigante
que no puede
arrancarse el pie.
un beso
dos besos
tres besos
y unas miradas de
una mujer
que vuela con alas
de colibrí.
martes, abril 03, 2007
Cuando cumplió los 15

Cuando cumplió los 15
comenzó a tener conciencia
y en el cielo un lucero
las estrellas y la luna se reían de él.
Si se reían de él.
A su izquierda un árbol
comenzaba a cantar
Y a su derecha un gato
se comía su pie..
Un ratón enfurecido
perseguía a un señor
Que llevaba prehendido
un gato en el pantalón,
Si, un gato el pantalón.
Y a estos los perseguía
un gorila en un camión
Que se había tragado
a un obispo y un gorrión,
Si, un obispo y un gorrión.
Cabeza hueca, cabeza hueca
La del gorila en el camión, s...
roque y las palabras

Cuando el león busque
cobijo en la cigüeña
y se acerque a besarle
los pies al colibrí
Entonces creeré que
las palabras de Roque
se hicieron estigma solidaria
en los espantapájaros
que ayer solo fueron eso...
Cuando el cocodrilo sonría
en las orillas
de un meandro antropológico
o de algún riachuelo escéptico
y lleve en su hocico
las barbas canosas
de ese espantapájaros
entonces creeré que
los restos encontrados
en una selva extrajera
eran los míos...
miércoles, marzo 21, 2007
siempre estaré allí
las venas siguen dilapidando
en este día los
vientos de mi seguridad.
es como descifrar
en mis palpitaciones
el entusiasmo de un
sentimiento que esta ahí,
guardando al primer
atisbo de amor, de caricias
para entregarme sin condiciones.
las mentiras
y dijo cuatro palabras,
los aplausos se volvieron lisonjas,
y cuando terminaron,
los oídos de los dinosaurios
se levantaron y oyeron, otra vez,
las palabras que había repetido,
millones de veces.
Y ahí sigue diciendo
lo mismo desde hace millones de veces.
Se le escucha todos los días
a todas horas y a todas noches.
Cuando el orador se puso de pie
y dijo cuatro palabras,
los aplausos se volvieron lisonjas,
y cuando terminaron,
los oídos de los dinosaurios
ya no tenían espermas....
Nunca estuve solo
en mis bolsillos
y la fui dejando en cada
montaña de esta tierra,
por los cinco continentes
esparcí una, una y una...
y en cada sitio repartí,
o lo intenté, libertad y utopías
un día ..., un rinoceronte
que reía solo, me siguió.
viernes, marzo 16, 2007
Teología de la Liberación

Por una hermenéutica latinoamericana.
Galduta nago

(estoy perdido)
Escribiendo versos.
Mas allá de las palabras
que se enredan como
cualquier serpiente
por mi cuello,
palabras que me
atracan la espera,
que se acercan sigilosas
como cualquier rinoceronte
o como cualquier
ave intempestiva
que me vuela los
espejos de mi memoria.
Mas allá del silencio
que me abarca el ombligo
ese inocente orificio
de mi remota vida.
Aparecen reflexiones,
sentimientos que residen
simulando el efugio
existencial y me cosquillea
el sistema nervioso
de mi esperma.
Mas allá de todo lo
armónico posible
y de una dulce
canción de los edenes
apunto buscando
una pantalla, una tecla
o un papel, escribo.
Mas allá de mi cansancio
existencial del compromiso
percibo tu presencia,
sentado, esperando
a que me descuartice la palabra.
Para repartirla por doquier
prediciendo noches, días,
de injusticias, desamores
y desencuentros.
Y a la hora de repartir
espantapájaros marchitos
dibujo con mi palabra un verso,
dos versos o una coma que
insinúe mis requeridos
y escuetos panfletos
de amor, de alegorías,
de memorias
o de canciones que
no se cantan.
Escribo
en esta habitación
perdido
y un cuadro
de mi memoria
guarda el cansancio
de una lucha que nos dejó
con nuestras manos vacías.
jueves, marzo 08, 2007
Espacios vacíos
Hay que terminar lo
que empezó siendo un sueño.
Hay que amar lo que
empezó siendo aroma.
Hay que concluir la inconclusa
canción de tus dos manos.
Hay que emigrar al
interior de lo prohibido.
Hay que decir que la
vida tiene varios sueños.
Hay que engrasar las
comedias mal escritas.
II
Debo decir que muerde
el viento mi sonrisa.
Debo callarme de vez
en cuando para oír tu voz
y el latir constante de tu piel.
Debo convertirme en pez enano
y esconderme en tus frágiles
máquinas de tus faldas cotidiana.
Debo encontrar la noticia
adecuada para amarte
y no perderte aún cuando estés
muy lejos de mi aliento.
Debo descifrar la felicidad
que vos y yo sentimos
siendo pibes otra vez.
III
Amanecerá cuando deje
de amar en dos versos.
Amanecerá cuando encuentre
el momento propicio
para dejar de ser yo...
Amanecerá para que cuando vos yo
nos hayamos hecho noche clandestina
en plena selva extranjera.
Amanecerá cuando todos comprendan
que el sentimiento que inunda
tu sonrisa vespertina para
encontrarse amable con la vida.
Amanecerá cuando te des cuenta
que desde hace exactamente un
mes nos estamos encontrando varias vidas
Y pedirás que no termine nunca
como yo le he dicho a mis pupilas.
IV
Callar significa para mí.
Urdir las canciones de otros tiempos.
Callar significa para mí.
Imaginar la última sonrisa
Que apagaron mis labios.
Callar significa para mí
Escrutar con el tiempo
Las perlas que yacen en tu vientre.
Callar, significa para mí
Saber que con tu silencio...
¿ me amas un poco más?
V
Las canciones son ajena
Las nubes son simplemente nubes.
Las rosas que en tu cuerpo hay
Son mi media tinta de tus brazos.
VI
Espero
Que alguien toque la puerta
Que alguien arranque esa
flor que no te ofrezco.
Que alguien como vos,
sea sinceramente vos.
Que tus manos y las nubes
derramen la fuerte rabia del deshielo.
Que con tus extrañas coincidencias
me ofrezcas tu enjambre.
para que tus verdaderos
pétalos de tu piel
se mezclen suavemente
con los míos resecos por el tiempo.
Espero que sonrías la
próxima vez que nos veamos.
Para que no le mienta
al tiempo otra vez.
el vuelo
llevó mi voz,
tampoco sé si la
distancia acortó mi ayuda.
Sólo sé
que esta tarde,
las alas,
y con ellas
he sentido
la necesidad
de ser ave,
y volar.
Y en vez de
trasladarme al sur,
subir al norte,
cruzando el mar
y con las alas
llegar a ese encuentro
abrazar con mis dos
alas a mi hermano
y llevármelo a mi refugio
el de los vascos.
miércoles, febrero 21, 2007
Poemas con-partidos
Aquí estoy arrebatándole
al viento la inocencia
Arrebatándole al viento
los girasoles
que me espanto siendo
niño y que hoy no encuentro
en ningún sitio de este
mundo, de este botxo.
Aquí estoy...
Evitando que el elefante
aplaste a las hormigas
Evitando que el gringo
arrebate el vuelo a las mariposas
Evitando entre otras cosas
ser cruel conmigo mismo
II
Quien tiene miedo de rumiar
a la esperanza es
doblemente cobarde
A ella se le cuida como
quien cuida a un geranio en flor.
Quien oculta la sonrisa
a los ángeles de nadie
se queda como
siempre hablando solo,
se queda como aquél
enjambre de abejas asesinas,
que no tienen una reina
que atender, mejor así
la república es mejor
a una reina o rey.
Quien oculta la mentira
aún sabiéndola
es cómplice de
los medias cara pálida.
miércoles, febrero 14, 2007
Hagamos.
una ventana a lo desconocido
Y que el silencio haga
brotar de la nada, sonrisas.
Hagamos de la misericordia
un emblema que cautive
Para que la esperanza
y la sonrisa de los viejos
se mantengan en
el refugio de
los niños nuevos.
martes, febrero 13, 2007
Volveremos.
Tupac Amaru.
Y esculpiremos de
los recuerdos sus nombres.
Y dibujaremos en
el silencio sus rostros.
Y pintaremos sus
venas al viento
para que crezcan
otra vez sus rostros.
Y nadie más dolerá
sus entregas
en este continente
de América nativa,
para recordarlos solamente
ensalzaremos
sus canciones al viento
y nadie más
llorará sus vidas.
Y así, sin decir ni
una sola palabra,
los culpables de tantos años
de casi 5oo y más años,
del vacío,
volveremos a ser millones.
lunes, febrero 12, 2007
Cosas de este mundo
La vida se mezcla entre la desgracia y la alegría; entre el silencio y el ruido; entre la espera y la partida; entre la mentira y la verdad que se queda en este abanico incoloro que es la vida... la vida es amor y rebeldía, es ternura y deseos. La vida es simplemente vida.
Y así justificaron todo.
Un elefante salta sobre una hormiga
una hormiga se ríe de los gringos
los gringos no hacen más que llorar
y si lloran es simplemente
porque de las torres gemelas
los muertos ya se sabían.
Huyo.
Cabalgo misteriosamente
por las celdas y sendas del olvido
mientras estiro las cicatrices
de esta piel que se encoge.
Ábreme el costado.
Ábreme el costado izquierdo.
y verás que no miento
porque la mentira la inventa la televisión.
Ábreme el costado izquierdo y verás
que desde entonces nadie me quiere
ni un minuto en silencio
porque ese silencio no dice la verdad.
Algo muere cada día.
Hojas muertas derriten su inquietud
bajo el asfalto seco y rotundo
de esta ciudad incandescente.
Hojas que lleva el viento
en su infinita sobriedad volando
Volando bajo el sol
de este universo moribundo.
Hojas secas de clorofila elemental
parpadean la vida que se marcha
en ese hálito improvisado
con una musicalidad parecida a la muerte.
El azar de ese día.
Hoy recuerdo
el tibio soplo
de una bala en mi piel
se protege de silencio
en las mejillas de cristal.
Mis besos que lancé
al que muerto yacía,
en los asientos
de otro verso,
el cuerpo inerte
de otro muérdago amigo.
El ojo durmiendo.
Falta el ojo,
el ojo faltaba.
Durmiendo el ojo
en cama durmiendo
y el ojo faltaba...
Soñando durmiendo,
despierto soñaba.
Durmiendo soñaba
y el ojo faltaba.
¿Habrá alguna noche
dormida en mi ojo?
Le falta el sueño al ojo,
al ojo le falta el sueño.
Le falta el sueño durmiendo
durmiendo, durmiendo
al ojo le falta el ojo,
Durmiendo, durmiendo...
entre la aurora y tú
No te quejes aurora
que la vida nace contigo.
No te quejes amor que
en este silencio
la dulce sensación de tu mano
se quedó en mi pecho
cuando decidiste marchar.
Y sin decirle a la noche nada
me puse a escribir estos versos,
que de nada me sirven,
sólo,
para cuando la
aurora vuelva a nacer.
Tú te hayas marchado
definitivamente a buscar
otro silencio en otros brazos
Nadie.
Nadie adivinó
de que las nubes
se convirtieron
en un monstruo
andante de la comedia...
domingo, febrero 11, 2007
Chat.
Aroa: [--]
- Hola, ¿Sigues ahí?
-- No me he ido... ves como no es necesario decirte hola, estoy y no me ves, no estoy y sigue siendo lo mismo.
- Bueno, si te hable fue por algo..
no entiendo porque me dices que te vas y no te vas..
tendrás tus razones, digo yo no lo sé.
-- Pues, si, que le dirías al tiempo, si fuese una persona?
- Que se fue.
-- Ves, yo le diría que me espere
- Y yo que estoy aquí viendo pasar las letras de la persona que realmente te interesa... y de pronto, nadie se percata de que vos, seguís ahí, tierna., pero viendo como el tiempo, se marcha.. y deseaba tanto, el tiempo, de acariciarte.
-- No entiendo..
- Es mejor así...
-- Porqué
- Porque del otro lado, cerca muy cerca esta el silencio.
-- Y...
- Silencio...
-- Bueno, si es lo que quieres... yo no puedo hacer nada. Al silencio no le puedo hacer nada, solamente escucharlo.
- No le hagas nada... no hace falta. sigue con tu cuento que haces cada día, y viví como dibujando en tu pecho, el amor que siempre has deseado y vive, vive, que la vida, sí, depende del tiempo. pero del que no es persona... él es inasible a todos. el nos destroza lentamente la figura cotidiana de todos los días.
-- Sigo sin entender ¿porqué no querías hablar conmigo... y porqué sigues sin querer hacerlo?
- Cuando ves que algo hay en el camino que puede interrumpir tu andar, ¿qué haces? lo quitas, lo apartas a un lado del camino, y sigues andando como si nada... el camino y no el río, es el que nosotros hacemos, andando. Al andar se hace camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar, dice el poeta.
-- Entonces yo puedo interrumpir tu camino
- Al revés, preciosa, al revés...
-- Entonces, creo que lo entendiste mal... ¿Porqué piensas que yo creo que interrumpes mi camino?
- La respuesta esta mas arriba...
-- Podrías repetírmela, por favor
- No, porque esta escrita arriba... la puedes leer...
-- Pues, no lo entiendo me lo puedes explicar
- Con lo escrito, ya está explicado todo preciosa, mira que eres preciosa...
-- Vale, pues gracias entonces, sigo sin entender nada.
- Con que estas mirando, y, leyendo las letras, ¿con los ojos?, o, a ellos, le añades el corazón o ¿no?... ¿cómo has leído todo lo que te he escrito?
-- Si, con los dos intento hacerlo siempre. Combinarlo.
- Si, pero todo lo que te he escrito, te lo he escrito, con mis neuronas pero sobre todo, y es lo mas importante, siempre que estas frente a mi, con el corazón... pero, porque con vos me desnudo siempre, la transparencia se vuelve dúctil cuando estas tú. Porque te veo de esa manera, ojos y corazón.
-- Me alegra leer eso pero, sigo sin comprender.. nada.
- Que quede así, preciosa...
-- Pero porque tiene que quedar así, no creo que esa sea la solución o, mejor dicho, ¿qué es lo que tiene que quedar así?
- Si lees otra vez lo que he escrito, ahí, esta la respuesta.
-- Si, lo He leído como 5 veces debo ser muy estúpida porque sigo sin comprender nada, pero bueno....
- Bueno, me tengo que ir, cuídate, vale. Hablamos mas tarde.
-- Veo que esta vez no quieres contarme nada... así que bueno que tengas buen viaje, ¿vale?.
- Cuídate, un beso.
viernes, febrero 09, 2007
Escribo luego existo
Te escribo mientras tú te dedicas a construir con tus manos en la superficie de ese material denominado papel. Miras, asombras, percibes mentalmente la cifra o la reflexión y arrojas colores bellos que sólo salen de tus neuronas.
No digas nada, tú sigue en tu que hacer intelectual de los números o la reflexión numérica de algoritmos. Sigue leyendo la nanotecnología correspondiente a este momento científico de la existencia diminuta. Tu cabello sigue cubriendo tu rostro. Mientras mis labios no entienden el escaso deseo que pueden tener lo tuyos de los míos. Pero no importa me encanta destrozar desde la distancia el tiempo, ese que no existe, y que delimita mis escritos con los tuyos entre la sin razón y el desenfreno hormonal de la testosterona, y que saborea silenciosamente el seco beso que me negaste la última vez...
Veo tu rostro y sigue siendo el mismo espejo artificial de la ternura. Entre esta pantalla y yo sólo existen jeroglíficos hermosos. Tus manos se ven plasmando un verso o un beso, un número o una letra. Yo desde esta pantalla deseando ser papel o simplemente un número que sale de tus lindas manos mientras tus pechos son para mi el prohibido deseo de mis deseos.
Tanto en el cielo azul como en el verde del monte solo veo lámparas, sempiternas luciérnagas que iluminan tu rostro azul y blanco de tus ojos. Te amo tanto que sólo existo mientras no existes. La materia es parte de ti y esa te hace hermosa, fiel, sensual y hasta exquisitamente atractiva a mis caricias. Sin embargo y en silencio mis manos flirtean a propósito del desengañado onanismo y otros espermatozoides muertos irrumpen estoicos hacia el vacío. Anhelan tu cuerpo y tú dilapidando entre papel y papel un beso, ese que se niega a caer definitivamente en mis labios. Tus labios, esos que se niegan a sentir los míos que sensualmente buscan los tuyos. tu lengua que vilmente se marcha o se esconde por no sentir la mía y jueguen el juego eterno del deseo, de las caricias que hagan vibran los cuerpos, el tuyo y el mío. Las manos, las uñas, tus manos tus uñas pasando por mi rostro ajeno el que te anhela. Te quiero tanto, luego existo, que me estaría escribiendo por ti tanto pero tanto que no dejaría el alba ni el ocaso para resistir en la brega diaria de la escritura.

En mi habitación, en esta habitación sólo existes tú, desnuda, vestida. Mas vestida que desnuda. Existes, luego escribo. Desnuda y mi manos ansían de ahíto y pasar por tus caderas, por hombros, por labios... como por tus pechos, por tu ombligo como por tus piernas. Eres tiernamente inalcanzable a ellas. Eres hermosa y azul, roja como celeste hermosa. Como reluciente tus senos que me invitan a morder tus labios o a desearlo... estas ahí. Te veo ahí, estas luego existes, escribo y existo.
Me limita esta pantalla o los jeroglíficos que haces. Me limita la distancia y no puedo alcanzar tus senos. Me limita este cristal inoportuno para sentir realmente que tu piel es como la mía, mas clara pero igual, siente, percibe, suda, se excita y tiembla cuando pasan mis manos por tu cintura. Por caderas y en el centro. Tu piel como la mía sudorean de tanto deseo imaginario, a veces inicuo y enfermizo, otras inocuo luego existo.
Pero inalcanzable al pronóstico de mi tiempo y de tu tiempo. Solamente el deseo de tenerte enciende mi pasión. Solamente el deseo de tus besos enciende en mí otros besos. Y pienso, pienso y tú cruzas los brazos, me miras, te alejas y dulcemente me vuelves a ignorar... te marchas, y otra vez, te marchas y yo deambulo. Otra vez deambulo y no me queda mas remedio que anular mi tiempo y te imagino firmemente desnuda. Acaricio tu cuerpo, tus labios, tus ojos, tus orejas, tu piel me invita a desnudar de la nada, tu cuerpo. Flotas en el aire, deambulas en mi habitación levitas tendida desnuda y no te alcanzo.
Cuando imagino tu cuerpo bajo el mío como encajando nuestros cuerpos, desapareces, te esfumas y yo me irrito artificialmente en esta habitación, luego existo. Cuando el placer se esta convirtiendo sencillamente en pasión, escribo, luego existo. Cuando a punto estamos de entregarnos, tú me abrazas, nos abrazamos desnudos, luego existimos. Cuando estamos a punto de sentirnos; yo dentro de ti, y tu sentimiento dentro de ti abrazándote. En ese preciso momento cuando el ritmo es práctico y rítmico, jadeas y yo me entrego, luego existimos. Cuando estamos sintiendo el rugir tenue del arrullo decrescendo desapareces de mis brazos, te esfumas y te esfumas una y otra vez. Así todas las noches una vez al mes, luego existimos. Cuando tu deseo, mi deseo se hacen presencia ajena a mi existencia, as lámparas se van apagando lentamente. La oscuridad se asoma sutil, áspera, mientras las luciérnagas vuelan se marchan una a una... se alejan dejándonos otra vez solos.
Dame tu cara, no te vayas. muéstrame tus labios. tus ojos. muéstrate mientras escribes. Desnuda tu alma, haz que me sienta desnudo frente a ti. Haz que me enloquezca con tus labios o que me irrite tu desdén. Haz que solamente estemos tú y yo. Escribiendo luego existimos. ¿O es al revés?.
Sola
botellas vacías,
sus pies descalzos
por la casa.
¿ puedes sentirla?
Mira la puerta.
Está esperándote
… ella se rompe.
Sus pedazos
caen en silencio.
¿ puedes sentirla?
Mas allá de la pared
el mundo sigue
ahí fuera.

Cierra sus ojos
a su retina
llega
el depredador,
la toma en sus brazos
enredándola
entre sombras,
la engulle
hasta convertirla
en un triste olvido.
¿un ángel?
Hablamos y mucho. Y de varios temas, pero sobre todo, hablamos y hablamos, en ese momento fue lo mas importante. Porque a pesar de todo, cuando hablamos, son solo palabras que nosotros inventamos. Y esas nos acercan o nos alejan, depende el timbre y de los silencios.
¿pero realmente era un ángel o un anciano con voz dulce, que acaramelaba mis ganas de huir? Ese ángel o anciano...
me salvo del hocico de un hipopótamo asesino cuando este se prestó a lanzar la mierda a sus vecinos de la charca.El caimán deambulaba esperando el momento. Pero el ángel hacía de vigía emocional de mis piernas y mis manos. Y justo en el preciso momento eche a correr con miedos en mis pulmones y en mis manos. Que temblaban de amor y no de miedo.
El beso que nos dimos al despedirnos, fue lo suficiente para darme cuenta que el ángel o anciano, solo fue un sueño. Él echo sobre mis manos con su alma cansina un hálito de despidida. Mientras al otro lado del sueño un espantapájaros disfrazado de canciones enemigas - o amigas - me miraba con ahíto hasta reventar. El ángel se fue como llego a esa casa de la esquina de aquella vivienda abandonada. Desde entonces la ortopédica felicidad ronda mis fauces y mi costado izquierdo.
jueves, febrero 08, 2007
Mentiras y exilio.
I
Se abre el telón y en el escenario aparece un guardaespaldas vestido de negro y con gafas. Delante de él y sentado en un escritorio, la muerte escribe versos, articula con sus manos temblorosas, poemas. De vez en cuando recita uno a uno los versos que va arrojando al papel. El guardaespaldas soporta con estoicismo la mierda de versos que la muerte lee con voz ronca e indescifrable... casi al final, la muerte levanta su mano derecha y se seca el sudor que en la sangre chorrea.

Se cierra el telón, son las dos de la mañana, mientras el guardaespaldas continua de pie junto a la muerte. Se oyen voces dentro del público. Una voz grita un nombre. La muerte obliga a cerrar el telón. Se cierra. La oscuridad vuelve, y los aplausos del público rompe el silencio fúnebre y los susurros se pierden en la rutina diaria de las butacas que se vacían a medida que los aplausos mudos dejan fúnebre la sala, las butacas... El teatro cierra sus puertas a las doce de la noche. La función ha terminado. Los actores y actrices visten en sus camerinos la realidad viva de su lívido existencial. Atisba la muerte en el escenario, la rocambolesca canción del averno. La vida, la cotidianidad vuelve subrepticiamente. Las luces apagan lentamente la férula canción de la mentira mientras el exilio corroe las mil y una canción de los acólitos cansinos de la muerte. Chirría el portón del teatro apagando al instante el luminoso rótulos de la entrada.
II
La única voz, esa voz, aquella voz se pierde como se perdió el 24 de marzo de 1980 a la seis y treinta de la tarde en una misa de un lunes. Hoy, sigue siendo lunes, todos los lunes de los lunes de este lunes a las dos de la mañana del día lunes. Las mentiras y el exilio aparecen dibujando un mapa existencial de la distancia.
III
Nos conmueve la esperanza de seguir siendo uno dos tres hasta millones de cebras con rayas blancas o rayas negras. Nos despierta la sensación cansina de seguir siendo los mismos de los que no saben nada. Nos intriga entregarnos a los brazos de un amante absurdo de la verdad, de la justicia y de los niños anónimos que visten, en el día a día, la rutina imagen de la pobreza. Se cierra el telón de la vida mientras los hipopótamos que contemplan cómo su vecina papalota se prepara a continuar dibujando entre los pobres, las hondas melodías de la sonrisa. Se cierra el telón.
miércoles, febrero 07, 2007
a Nora
Que esta lengua ajena se esta haciendo en mi, prefacio de un exilio en crescendo. Que mi guitarra de vez en cuando juega conmigo a la infidelidad. Me abandona y se marcha con otro a cantar juglares canciones de otros tiempos. Que las canciones las escribo cuando ellas me visitan.
Que la ciguanaba, desde que me enseño sus enormes tetas, ha dejado en mi el recuerdo azul del cielo con sombrero. Y que su mugre, sus uñas y lo que hay escrito entorno a ella, me hace cosquillas en mis pies chuñas. Que el zipitin ya no me visita en estas tierras porque ya no juego a comer ceniza con él.
Que las mariposas vuelan constantemente en mis manos y eso, según los mayas y aztecas..., mal augurio “hoy recuerdo mariposas que ayer solo fueron humo. mariposas, mariposas que emergieron de lo oscuro bailarinas, silenciosas...”* y es por eso, quizá, que la armonía no se atreve a darme una cuarta y quinta justa. Que las luciérnagas sólo me visitan cuando me encuentro solo en estas cuatro paredes que se están quedando frías en este invierno desde hace muchos inviernos.
*Mariposas. Silvio Rodríguez