Las tres de la mañana
y las gotas de agua
que caen de mis ojos
son el reflejo de que
algo está cambiando
dentro de mi.
Qué digo si no tengo
palabras en el desván.
Qué grito si la voz
se ha quedado, otra vez,
en el oscuro escándalo
de mi sofá.
jueves, marzo 19, 2009
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Mantener el silencio
ResponderEliminarhasta que rompa el hielo...
dejar que broten tus lagrimas
hasta que el corazón reaccione
Y mane el rojo furia,
para salir por tu garganta...
El silencio también habla...
Jo!!! otra vez se me olvido
ResponderEliminarBesos y amor
je
cambia la luz a las 3 de la mañana,
ResponderEliminarcambia la noche,
cambia el cansancio...
a tus 3 de la mañana, mis 11 de la noche, ayer una brisa me recorrió, me dijo palabras, me apuntó gritos y, lo más importante, me cantó canciones...
¿será que tus palabras se escaparon del desván para salir con la brisa a irradiar emociones en los vecinos?
gracias por estar en la brisa...
y gracias por guardar un sofá que albergan gritos de pasión y de vida...
besitos y caricias a esas palabras errantes, si las siento esta noche les pediré que regresen a tu desván, y que lleven algunas de mis palabras para acompañarte ¿quieres?
chaucitooooo
Los silencios que no necesitan de lágrimas ni palabras. Abrazos.
ResponderEliminarMe parecio haber dejado un comentario, pero no se que pasó, por lo tanto vuelvo a pasar, a dejarte mis palabras de aliento, de que te leo, te sigo en silencio, a veces con reacciones enfrentadas pero siempre conmueves y llegas con tus escritos, mi respeto y cariño te dejo en estas palabras que hoy te las dejo con mi más sentido agradecimiento por compartir y regalarnos tus versos arte y magia que tienen los Payés, asi como tu música verso de tu garganta amor y letras de tu canto, bellísimo.
ResponderEliminarabrazos...