Yo apuesto por que sigamos jugando a ser sinceros. Sé que la distancia es algo que nos conmueve las entrañas cuando no estamos juntos. Y que desciframos el silencio con el taciturno arreglo de las oropendolas.
martes, septiembre 29, 2009
Sortilegio contra a ti
Bajo la espuma
azul que tiene el ágora
me siento a titubear con tu nombre
aparecen luego las lunas
que nos vio hace unas semanas
en aquél cuartucho
el que tenía dos hojas de laurel como tejado.
I
Bajo las estrellas que palpitan
en la oscuridad lejana sobre tu rostro
no dejo de ver la claridad
de la luna en tus ojos.
No estas conmigo, sí, estas pero no conmigo.
Ayer te tome de la mano
y no estabas, soñé despierto bajo
tu cadera exquisita y tu pelo al viento.
II
Las estrellas que vimos cuando nos acurrucamos
para recoger luciérnagas en el césped
se han convertido en cómplices a mi hastío.
Te veo esta vez, más tierna, más dulce,
no sé si te lo dije pero desde entonces
eso es lo que veo, ternura...
III
He pensado que puede ser por el encuentro
con los seres diminutos que pueblan
las calles que pisas en este momento
lejos y de la ausencia de estas nieves,
de estas hojas, de estas estrellas,
que supongo serán las mismas
en el reino de los seres diminutos que te rodean.
IV
Bajo el estigma necesario del recuerdo
supongo que vale la pena
escribirte por lo menos estas palabras
sabiendo que ahora sí, que estas bella como siempre.
me evitaras a toda costa
de eso soy consciente, todos a estas alturas
le tenemos miedo al encuentro de dos seres.
No podrás evitar, eso sí,
a que diga mis palabras
en las esquinas de este metro
que no tiene salida.
¡Ja, ja, ja! - Sí. Tú ríe. Ríe
que la risa también es necesaria a
pesar de que a veces y en especial
en este poema, no tiene sentido.
V
No digo tu nombre,
no es necesario romper los cristales
que cubren las venas de américa latina
palpita mi corazón con el ritmo acelerado
de tus manos, lo sientes, estas aquí
tocando el costado izquierdo de mi corazón.
Palpitan las estrellas, las ves, sí, esas sí.
palpitan las luciérnagas su luz, las ves, sí, esas sí.
VI
No ves ni siquiera el ágora asesina
de mis venas que me corroen,
por no saber ni siquiera la edad que tienes
me duele el alma, el tiempo y hasta el silencio
de esta tarde que se aproxima
a decirme que no estas y que si estas,
es porque tienes a tu lado
a las estrellas que ves,
a las luciérnagas que ves
porque no sientes el latir
de mi pecho en tus manos
porque no estas aquí en estas calles,
en estos árboles y en estas lentas noches
que se acercan a mi efugio
del que no saldré jamás...
VII
¡Ja, ja, ja! ahora soy yo quien ríe
pero no de ti, me río de mi mismo,
espero que lo entiendas, aquí
y a estas alturas de este poema,
la risa, mi risa. SÍ tiene sentido.
azul que tiene el ágora
me siento a titubear con tu nombre
aparecen luego las lunas
que nos vio hace unas semanas
en aquél cuartucho
el que tenía dos hojas de laurel como tejado.
I
Bajo las estrellas que palpitan
en la oscuridad lejana sobre tu rostro
no dejo de ver la claridad
de la luna en tus ojos.
No estas conmigo, sí, estas pero no conmigo.
Ayer te tome de la mano
y no estabas, soñé despierto bajo
tu cadera exquisita y tu pelo al viento.
II
Las estrellas que vimos cuando nos acurrucamos
para recoger luciérnagas en el césped
se han convertido en cómplices a mi hastío.
Te veo esta vez, más tierna, más dulce,
no sé si te lo dije pero desde entonces
eso es lo que veo, ternura...
III
He pensado que puede ser por el encuentro
con los seres diminutos que pueblan
las calles que pisas en este momento
lejos y de la ausencia de estas nieves,
de estas hojas, de estas estrellas,
que supongo serán las mismas
en el reino de los seres diminutos que te rodean.
IV
Bajo el estigma necesario del recuerdo
supongo que vale la pena
escribirte por lo menos estas palabras
sabiendo que ahora sí, que estas bella como siempre.
me evitaras a toda costa
de eso soy consciente, todos a estas alturas
le tenemos miedo al encuentro de dos seres.
No podrás evitar, eso sí,
a que diga mis palabras
en las esquinas de este metro
que no tiene salida.
¡Ja, ja, ja! - Sí. Tú ríe. Ríe
que la risa también es necesaria a
pesar de que a veces y en especial
en este poema, no tiene sentido.
V
No digo tu nombre,
no es necesario romper los cristales
que cubren las venas de américa latina
palpita mi corazón con el ritmo acelerado
de tus manos, lo sientes, estas aquí
tocando el costado izquierdo de mi corazón.
Palpitan las estrellas, las ves, sí, esas sí.
palpitan las luciérnagas su luz, las ves, sí, esas sí.
VI
No ves ni siquiera el ágora asesina
de mis venas que me corroen,
por no saber ni siquiera la edad que tienes
me duele el alma, el tiempo y hasta el silencio
de esta tarde que se aproxima
a decirme que no estas y que si estas,
es porque tienes a tu lado
a las estrellas que ves,
a las luciérnagas que ves
porque no sientes el latir
de mi pecho en tus manos
porque no estas aquí en estas calles,
en estos árboles y en estas lentas noches
que se acercan a mi efugio
del que no saldré jamás...
VII
¡Ja, ja, ja! ahora soy yo quien ríe
pero no de ti, me río de mi mismo,
espero que lo entiendas, aquí
y a estas alturas de este poema,
la risa, mi risa. SÍ tiene sentido.
jueves, septiembre 24, 2009
Cuesta tanto creer, pregunto.
canción
II
Vos me enseñaste andar por este mundo
a saber que lo nuestros, es posible.
Que la lucha de siempre, si es posible
y que muchos nos sentimos como iguales.
Cuesta tanto querer,
cuesta tanto creer, pregunto.
Cuesta tanto querer,
cuesta tanto creer, pregunto.
Vos me enseñaste andar por este mundo
a construir conmigo lo imposible
me enseñaste, que vale la pena vivir
y describir lo que es inhumano.
Cuesta tanto querer,
cuesta tanto creer, pregunto.
Cuesta tanto querer,
cuesta tanto creer, pregunto.
II
Vos me enseñaste andar por este mundo
a saber que lo nuestros, es posible.
Que la lucha de siempre, si es posible
y que muchos nos sentimos como iguales.
Cuesta tanto querer,
cuesta tanto creer, pregunto.
Cuesta tanto querer,
cuesta tanto creer, pregunto.
Vos me enseñaste andar por este mundo
a construir conmigo lo imposible
me enseñaste, que vale la pena vivir
y describir lo que es inhumano.
Cuesta tanto querer,
cuesta tanto creer, pregunto.
Cuesta tanto querer,
cuesta tanto creer, pregunto.
lunes, septiembre 21, 2009
cuesta tanto creer, pregunto.
Canción
Ya no cantaré mis versos en los llanos
ni escribiré mis versos en los libros
no venderé jamás mis manuscritos
no me harán callar ni los esbirros
Cuesta tanto querer
Cuesta tanto creer, pregunto.
Cuesta tanto creer
Cuesta tanto querer, pregunto.
De qué tengo que hablarle a mi hijo
de quién esconderme si yo escribo
de quién depende tanto en este mundo
para evitar las muertes de inocentes.
Cuesta tanto querer
Cuesta tanto creer, pregunto.
Cuesta tanto creer
Cuesta tanto querer, pregunto.
Ya no cantaré mis versos en los llanos
ni escribiré mis versos en los libros
no venderé jamás mis manuscritos
no me harán callar ni los esbirros
Cuesta tanto querer
Cuesta tanto creer, pregunto.
Cuesta tanto creer
Cuesta tanto querer, pregunto.
De qué tengo que hablarle a mi hijo
de quién esconderme si yo escribo
de quién depende tanto en este mundo
para evitar las muertes de inocentes.
Cuesta tanto querer
Cuesta tanto creer, pregunto.
Cuesta tanto creer
Cuesta tanto querer, pregunto.
viernes, septiembre 18, 2009
Los números y yo...
El día transcurrió frío
sí, frío, y me dormí leyendo un libro de número,
¿alguien ha leído un libro de números?
escribí entre paredes, números
y me fue imposible construir paredes.
Las matemáticas siempre fueron
mis enemigas, pero me acarició más de alguna
ecuación de segundo grado y otras tanto
pero, hacer un ladrillo y
dibujar edificios no va conmigo.
No sé si la poesía es parecido a leer número
no lo sé, ¿alguien ha leído un libro de número?
describir número, hacer números construir números...
Este día me perdí leyendo a Pitagoras
la verdad es que preferí, por momentos,
a Roque Dalton, o a mi mismo
diciendo barbaridades literarias en vez de números
son hermosos los número, los edificios
y alguna fórmula que me haga entender
de qué estamos hechos, por los menos,
el ser humano,
ese que hace y construye edificios
en cualquier parte de esta planeta llamado tierra.
sí, frío, y me dormí leyendo un libro de número,
¿alguien ha leído un libro de números?
escribí entre paredes, números
y me fue imposible construir paredes.
Las matemáticas siempre fueron
mis enemigas, pero me acarició más de alguna
ecuación de segundo grado y otras tanto
pero, hacer un ladrillo y
dibujar edificios no va conmigo.
No sé si la poesía es parecido a leer número
no lo sé, ¿alguien ha leído un libro de número?
describir número, hacer números construir números...
Este día me perdí leyendo a Pitagoras
la verdad es que preferí, por momentos,
a Roque Dalton, o a mi mismo
diciendo barbaridades literarias en vez de números
son hermosos los número, los edificios
y alguna fórmula que me haga entender
de qué estamos hechos, por los menos,
el ser humano,
ese que hace y construye edificios
en cualquier parte de esta planeta llamado tierra.
jueves, septiembre 17, 2009
Hoy
Hoy aparece el primer
atisbo de invierno.
Los árboles se quejan
a temprana edad
que la lluvia de otoño
ha llegado sin pedir permiso,
miles de hojas
han depositado su muerte
en el asfalto de este Bilbao.
Hoy a estas horas de la noche
no sé que tiempo hace
en el reino de lo Incas
sólo sé que aquí
llueve, empieza el frío
y necesito el abrigo
no tus palabras, sé
que no tendré ni un pequeño
manuscrito anónimo de tus manos.
Hoy sé que el verano y el sol
son asuntos míos,
y que el otoño y el invierno
son amistades prestadas
en el exilio del nunca acabar.
Hoy sé que el tiempo es cruel
con los Incas y conmigo.
Sigues sin aparecer en este laberinto
llamado silencio.
atisbo de invierno.
Los árboles se quejan
a temprana edad
que la lluvia de otoño
ha llegado sin pedir permiso,
miles de hojas
han depositado su muerte
en el asfalto de este Bilbao.
Hoy a estas horas de la noche
no sé que tiempo hace
en el reino de lo Incas
sólo sé que aquí
llueve, empieza el frío
y necesito el abrigo
no tus palabras, sé
que no tendré ni un pequeño
manuscrito anónimo de tus manos.
Hoy sé que el verano y el sol
son asuntos míos,
y que el otoño y el invierno
son amistades prestadas
en el exilio del nunca acabar.
Hoy sé que el tiempo es cruel
con los Incas y conmigo.
Sigues sin aparecer en este laberinto
llamado silencio.
viernes, septiembre 11, 2009
Cotidianidades
Hay una página en la mesa
que tiembla cuando ve mis
manos cómo acarician el lápiz.
II
Hoy ha llovido
y ha mojado el ciempiés
que deambula, el pobre,
corriendo, huyendo
de tanta gota gigante que
caían...
por cierto, una gota,
le hizo daño en unas cuantas
pero siguió corriendo
y encontró efugio debajo
de mis sandalias.
III
Las hojas han vuelto a morir
siempre mueren las más viejas
por estas fechas
me recuerdan que el verano
poco a poco nos dice adiós.
IV
No es cierto que tenga miedo de ti
No es cierto que me esconda de ti
No es cierto que no quiera hablar de ti
No es cierto todo lo que sabes de mí...
lo que sí es cierto, es que, a pesar de
esta distancia, tú en el mundo de los Incas
yo en el mundo de los olvidados.
V
He abierto la ventana esta mañana
hacía sol, menos mal, - pensé -
porque el otoño está por llegar.
y te echo de menos
a pesar de tanta ausencia
y un millón de parafinas.
I
Porqué llegas a tarde
te esperaba hace mucho tiempo,
te espere todo el tiempo
y hoy que estoy a punto de marchar
vienes y te apareces así sin más
como cuando te vi la primera vez
hace muchos años en una playa desnuda
tú no, la playa...
Me alegra que estés presente
eso quiere decir que existes
pero no en mis brazos.
que tiembla cuando ve mis
manos cómo acarician el lápiz.
II
Hoy ha llovido
y ha mojado el ciempiés
que deambula, el pobre,
corriendo, huyendo
de tanta gota gigante que
caían...
por cierto, una gota,
le hizo daño en unas cuantas
pero siguió corriendo
y encontró efugio debajo
de mis sandalias.
III
Las hojas han vuelto a morir
siempre mueren las más viejas
por estas fechas
me recuerdan que el verano
poco a poco nos dice adiós.
IV
No es cierto que tenga miedo de ti
No es cierto que me esconda de ti
No es cierto que no quiera hablar de ti
No es cierto todo lo que sabes de mí...
lo que sí es cierto, es que, a pesar de
esta distancia, tú en el mundo de los Incas
yo en el mundo de los olvidados.
V
He abierto la ventana esta mañana
hacía sol, menos mal, - pensé -
porque el otoño está por llegar.
y te echo de menos
a pesar de tanta ausencia
y un millón de parafinas.
I
Porqué llegas a tarde
te esperaba hace mucho tiempo,
te espere todo el tiempo
y hoy que estoy a punto de marchar
vienes y te apareces así sin más
como cuando te vi la primera vez
hace muchos años en una playa desnuda
tú no, la playa...
Me alegra que estés presente
eso quiere decir que existes
pero no en mis brazos.
sábado, septiembre 05, 2009
Es fácil imaginarse cosas...
Es fácil imaginarse cosas
ver que somos el triste azul del cielo
que nos ve de reojos y
nos enseña los dientes
como acusándonos al viento sus colmillos.
Ver a los que nadie ve
sentados a la izquierda
de un rostro conocido
que artificialmente nos ama.
Y vos viéndome con una mirada lejana
en el Sur de otro país.
Es fácil imaginarse cosas
Ver que todos somos iguales
a pesar de lo que huele y no se ve.
Ver a Bush, que ya no está,
y sí está sentado en el banquillo de los acusados
- ¡Culpable! - espeta el juez de un Iraq
que ya nadie recuerda cómo eran sus calles.
Es fácil imaginarse cosas
sonreírte a vos que estás lejos
y que percibes mi risa y mi caricia,
la sientes cuando al paso de
mis manos en tu mejillas, sonríes
pidiéndome en silencio un beso
y te beso casi con mis labios rosando los tuyos.
Es fácil imaginarse cosas
Ver que todos somos iguales.
Pero imaginar que me amas
es lo más sublime y perverso
vos allá y yo aquí sentado
frente a esta pantalla
imaginándome cosas a tu lado.
¿Ves lo que sucede cuando
no me conoces y yo a vos sí?.
Es fácil imaginarme con vos.
ver que somos el triste azul del cielo
que nos ve de reojos y
nos enseña los dientes
como acusándonos al viento sus colmillos.
Ver a los que nadie ve
sentados a la izquierda
de un rostro conocido
que artificialmente nos ama.
Y vos viéndome con una mirada lejana
en el Sur de otro país.
Es fácil imaginarse cosas
Ver que todos somos iguales
a pesar de lo que huele y no se ve.
Ver a Bush, que ya no está,
y sí está sentado en el banquillo de los acusados
- ¡Culpable! - espeta el juez de un Iraq
que ya nadie recuerda cómo eran sus calles.
Es fácil imaginarse cosas
sonreírte a vos que estás lejos
y que percibes mi risa y mi caricia,
la sientes cuando al paso de
mis manos en tu mejillas, sonríes
pidiéndome en silencio un beso
y te beso casi con mis labios rosando los tuyos.
Es fácil imaginarse cosas
Ver que todos somos iguales.
Pero imaginar que me amas
es lo más sublime y perverso
vos allá y yo aquí sentado
frente a esta pantalla
imaginándome cosas a tu lado.
¿Ves lo que sucede cuando
no me conoces y yo a vos sí?.
Es fácil imaginarme con vos.
lunes, agosto 31, 2009
Descripciones de este verano
I
Habitamos este momento
como quien habita en
la sombra de la ternura.
Habitamos este silencio
como quien habita en
la tempestad
haciendo que la
barca siga su rumbo.
II
Hoy ha llovido hasta el extremo
ha hecho calor hasta el extremo
hoy la tormenta es parte de la lluvia,
mientras un hipopótamo
hace el amor con su vecina.
Habitamos este momento
como quien habita en
la sombra de la ternura.
Habitamos este silencio
como quien habita en
la tempestad
haciendo que la
barca siga su rumbo.
II
Hoy ha llovido hasta el extremo
ha hecho calor hasta el extremo
hoy la tormenta es parte de la lluvia,
mientras un hipopótamo
hace el amor con su vecina.
lunes, agosto 17, 2009
No soy yo
No soy yo
quien tiene las
manos en el tintero.
A veces son las mismas
voces las que se acercan
a pintar de negro la pantalla
y dictan las frases
una a una sin que me resista
ni un ápice la saliva.
No soy yo
quien derrumba
los versos por las noches
esos que se escuchan silentes
a la vuelta de la esquina
cuando ves aparecer
el color de los amantes.
No soy yo
corazón, no soy yo.
¿me crees ahora?
quien tiene las
manos en el tintero.
A veces son las mismas
voces las que se acercan
a pintar de negro la pantalla
y dictan las frases
una a una sin que me resista
ni un ápice la saliva.
No soy yo
quien derrumba
los versos por las noches
esos que se escuchan silentes
a la vuelta de la esquina
cuando ves aparecer
el color de los amantes.
No soy yo
corazón, no soy yo.
¿me crees ahora?
sábado, agosto 01, 2009
Manzanas, manzanas...
"todavía hay mucho por hacer" J.H. Prynne.Poeta inglés.
Cuánto camino hemos recorrido
pensando en un sin fin de maravillas terrenales.
Nos agazapamos en el silencio
esperando a que nos devenga el tiempo
las manzanas que habremos comido
en cualquier parte de la esquina terrenal.
Nos sentamos abrazados a los ojos de un anciano
y dibujamos caracolillos de memoria
jugando a ser espantapájaros felices
pero nos damos cuenta que la vida
es solo un soplo que soplamos siendo niños
y en ese momento nos damos cuenta
que ya estamos llegando al final de camino,
perno nos resistimos a adivinarle al tiempo
los que nos depara, y que todos, sabemos.
Cerramos los ojos mientras saboreamos
la manzana, ella sentada a mi izquierda,
y yo a su derecha esperando a que me devuelva
el geranio que alguna vez le dí
y que sembró como cual árbol siembra un pez
Qué edad tiene la música que oímos
al hacer el amor.
Qué edad tienen las manzanas
que cortamos en el monte, mientras
el manzano nos veía, cómplices,
haciéndonos el amor bajo sus ojos y sus hojas.
manzanas, caminos, tiempo, espacio, manzanas.
Cuánto camino hemos recorrido
pensando en un sin fin de maravillas terrenales.
Nos agazapamos en el silencio
esperando a que nos devenga el tiempo
las manzanas que habremos comido
en cualquier parte de la esquina terrenal.
Nos sentamos abrazados a los ojos de un anciano
y dibujamos caracolillos de memoria
jugando a ser espantapájaros felices
pero nos damos cuenta que la vida
es solo un soplo que soplamos siendo niños
y en ese momento nos damos cuenta
que ya estamos llegando al final de camino,
perno nos resistimos a adivinarle al tiempo
los que nos depara, y que todos, sabemos.
Cerramos los ojos mientras saboreamos
la manzana, ella sentada a mi izquierda,
y yo a su derecha esperando a que me devuelva
el geranio que alguna vez le dí
y que sembró como cual árbol siembra un pez
Qué edad tiene la música que oímos
al hacer el amor.
Qué edad tienen las manzanas
que cortamos en el monte, mientras
el manzano nos veía, cómplices,
haciéndonos el amor bajo sus ojos y sus hojas.
manzanas, caminos, tiempo, espacio, manzanas.
viernes, julio 24, 2009
Viviendo tus recuerdos
Las calles, los árboles,
las aceras, los olores
son como las historias
que no se cuentan
pero siempre están ahí.
Nos acarician, nos cuentan
nos recuerdan
que en nuestras manos
hay algo de ellos que aún
percibe su existencia.
Y
que en nuestra memoria
ellas, las calles,
ellos, los árboles,
ellos, los olores...
se han quedado
con nosotros a pesar de
la distancia y del tiempo.
Vayas donde vayas,
vivas donde vivas
algún exilio gratuito y cobarde
que hizo su presencia a
altas horas de la mañana
seguirás estando ahí
con ellos en tu pies.
El recuerdo no es más
que el tiempo que se ha quedado
guardado en algún
resquicio ventanal
de nuestra memoria...
Vayas donde vayas,
los árboles, las aceras,
las calles, los olores
seguirán tus pasos
viviendo tus recuerdos,
y en el exilio.
las aceras, los olores
son como las historias
que no se cuentan
pero siempre están ahí.
Nos acarician, nos cuentan
nos recuerdan
que en nuestras manos
hay algo de ellos que aún
percibe su existencia.
Y
que en nuestra memoria
ellas, las calles,
ellos, los árboles,
ellos, los olores...
se han quedado
con nosotros a pesar de
la distancia y del tiempo.
Vayas donde vayas,
vivas donde vivas
algún exilio gratuito y cobarde
que hizo su presencia a
altas horas de la mañana
seguirás estando ahí
con ellos en tu pies.
El recuerdo no es más
que el tiempo que se ha quedado
guardado en algún
resquicio ventanal
de nuestra memoria...
Vayas donde vayas,
los árboles, las aceras,
las calles, los olores
seguirán tus pasos
viviendo tus recuerdos,
y en el exilio.
miércoles, julio 08, 2009
¿Y, para que luchamos?
¿Para que sirven las derrotas?
para levantar la cabeza
todas las veces que haga falta.
¿Y para que sirve levantar la cabeza?
para saber que todavía existimos
y que la dignidad no está rota.
¿ Y para que sirve la dignidad?
para que sepan que seguimos
siendo nosotros, los que luchamos
por nuestras ideas.
¿Y para que luchamos por nuestras ideas?
para transformar aunque sea un poquito
este mundo en el que nos ha tocado vivir.
¿Y para que queremos cambiar este mundo
en el que nos ha tocado vivir?
para que nuestros nietos tengan
lo que nosotros debemos cuidar
para que llegue a ellos, por lo menos
lo mucho que tenemos.
para levantar la cabeza
todas las veces que haga falta.
¿Y para que sirve levantar la cabeza?
para saber que todavía existimos
y que la dignidad no está rota.
¿ Y para que sirve la dignidad?
para que sepan que seguimos
siendo nosotros, los que luchamos
por nuestras ideas.
¿Y para que luchamos por nuestras ideas?
para transformar aunque sea un poquito
este mundo en el que nos ha tocado vivir.
¿Y para que queremos cambiar este mundo
en el que nos ha tocado vivir?
para que nuestros nietos tengan
lo que nosotros debemos cuidar
para que llegue a ellos, por lo menos
lo mucho que tenemos.
El demonio cerró la bolsa que tenía en sus manos, y dejó caer las monedas de plata y oro que quería darme a cambio de mis sandalias. Le dije que prefería andar descalzo si quería mis sandalias. Pero, se río, y mucho. Las carcajadas despertaron a mis hijos... pero se marchó por donde vino, dando saltos por los tejados. Saltaba y saltaba, mientras se oían caer por los tejados las monedas infinitas que llevaba en la bolsa de piel... abajo, personas con trajes oscuras y corbatas recogían las monedas, y también saltaban de alegría por sentir el peso del oro y de la plata en sus manos...
Mientras unos cuántos celebraban su entrega. Otros, millones se acercaban a mi casa y la casa de mi vecino que tampoco había aceptado las monedas. Mi amigo, otro amigo, también cerraba la puerta mientras en su casa su hermana servía comida a millones que necesitaban comer. -algo es algo - pensé. - pero no es la solución - volví a pensar. Al lado de ellos habían peces, panes, tortillas; arroz, frijoles..., libros, libros, libros... leían, comían y luchaban con algo que tenían en sus manos, que no pude distinguir por la claridad del sol que iluminaba sus mejillas y su dignidad.
Amaia, mi amiga que no conozco, y que no hacía mucho, había marchado al Perú, de vez en cuando miraba los pies descalzos de millones de niños y comprendía también, que las casas son necesarias.., ella sabe cómo hacer esas casas y sonreía al leer estas líneas. Mentras los caminos, las veredas y los ríos llevaran la dignidad en la mirada. Por algo se dice que realmente hay utopía, y también hay cabrones que se dejan seducir por unas cuantas monedas de plata y oro.
Mientras unos cuántos celebraban su entrega. Otros, millones se acercaban a mi casa y la casa de mi vecino que tampoco había aceptado las monedas. Mi amigo, otro amigo, también cerraba la puerta mientras en su casa su hermana servía comida a millones que necesitaban comer. -algo es algo - pensé. - pero no es la solución - volví a pensar. Al lado de ellos habían peces, panes, tortillas; arroz, frijoles..., libros, libros, libros... leían, comían y luchaban con algo que tenían en sus manos, que no pude distinguir por la claridad del sol que iluminaba sus mejillas y su dignidad.
Amaia, mi amiga que no conozco, y que no hacía mucho, había marchado al Perú, de vez en cuando miraba los pies descalzos de millones de niños y comprendía también, que las casas son necesarias.., ella sabe cómo hacer esas casas y sonreía al leer estas líneas. Mentras los caminos, las veredas y los ríos llevaran la dignidad en la mirada. Por algo se dice que realmente hay utopía, y también hay cabrones que se dejan seducir por unas cuantas monedas de plata y oro.
domingo, junio 28, 2009
Hoy no llueve
Se están agotando
las gotas en mis versos,
el tiempo de lluvia ha pasado
y parece que escampa
en mis palabras, la poesía.
Hoy no ha llovido
pero no importa
he sacado el paraguas
por si la poesía vuelve
a mojarme con sus gotas
otro versos, otra metáfora
para mojar poco a poco
el papel de esta pantalla.
Hoy no llueve la poesía
en mis manos...
las gotas en mis versos,
el tiempo de lluvia ha pasado
y parece que escampa
en mis palabras, la poesía.
Hoy no ha llovido
pero no importa
he sacado el paraguas
por si la poesía vuelve
a mojarme con sus gotas
otro versos, otra metáfora
para mojar poco a poco
el papel de esta pantalla.
Hoy no llueve la poesía
en mis manos...
miércoles, junio 10, 2009
Bilbo
Esta ciudad se ha enredado
en mis venas
deambulo por los pórticos
de su plaza
y los bares me rodean
los hombros con sus "pintxos"
invitándome a una copa
a otra copa, a otra copa
que de vino se saben
ya mis labios.
Esta ciudad me arropa
con sus nubes
el cabello postigo
que se está quedando añejo
en las calles y en los bares
donde deambulan mis sueños
mis escritos y mis canciones.
Sólo me queda el recuerdo
de una ría que se muere en la mar
mientras paseo por sus lados
viendo los hombros marchitos
de obreros que enredaron
los hierros que me indican
la orilla de esta ría
a las dos del mediodía,
hoy, no llueve, pero
llueven los recuerdos.
Esta ciudad se está
haciendo un espacio
en mi estación...
en mis venas
deambulo por los pórticos
de su plaza
y los bares me rodean
los hombros con sus "pintxos"
invitándome a una copa
a otra copa, a otra copa
que de vino se saben
ya mis labios.
Esta ciudad me arropa
con sus nubes
el cabello postigo
que se está quedando añejo
en las calles y en los bares
donde deambulan mis sueños
mis escritos y mis canciones.
Sólo me queda el recuerdo
de una ría que se muere en la mar
mientras paseo por sus lados
viendo los hombros marchitos
de obreros que enredaron
los hierros que me indican
la orilla de esta ría
a las dos del mediodía,
hoy, no llueve, pero
llueven los recuerdos.
Esta ciudad se está
haciendo un espacio
en mi estación...
sábado, mayo 30, 2009
Me gustas
Me gusta ver tu sonrisa
enredada en tus labios,
ver cómo sonrojan tus mejillas
mientras acaricio tus cabellos
a la orilla de las mañanas.
Me gusta tu voz cuando canta
la melodía de las palabras
a las dos de la mañana,
cuando susurras tus sueños buscando
un apoyo existencial en mis brazos.
Me gusta ver cuando te alejas
y me dices adiós mientras arrebatas
al viento su espacio de la tarde,
ver tu figura al sol, alejarse
mientras me despides con tus ojos
a la distancia de un metro parecido al diluvio.
Me gusta tu cabello, tus lívidas canas
tus labios, tus manos, tus pies
que relucen debajo de las botas
mientras una falda con vuelo
me dice que eres la que estaba esperando
y eso que llegas tarde a la cita de mi vida,
pero me gustas.
enredada en tus labios,
ver cómo sonrojan tus mejillas
mientras acaricio tus cabellos
a la orilla de las mañanas.
Me gusta tu voz cuando canta
la melodía de las palabras
a las dos de la mañana,
cuando susurras tus sueños buscando
un apoyo existencial en mis brazos.
Me gusta ver cuando te alejas
y me dices adiós mientras arrebatas
al viento su espacio de la tarde,
ver tu figura al sol, alejarse
mientras me despides con tus ojos
a la distancia de un metro parecido al diluvio.
Me gusta tu cabello, tus lívidas canas
tus labios, tus manos, tus pies
que relucen debajo de las botas
mientras una falda con vuelo
me dice que eres la que estaba esperando
y eso que llegas tarde a la cita de mi vida,
pero me gustas.
lunes, mayo 18, 2009
in memorian
Un sentido adiós al poeta del exilio y de la lucha...Estos versos no son más que la excusa de saber que sigues con nosotros Mario Benedetti. Te escribo con tus versos en mis recuerdos. Te escribo porque tus versos, Mario, se hicieron cómplice con miles de latinoamericanos que lucharon en alguna montaña o ciudad con algún verso tuyo en sus pechos.
Y vos estabas allí, Mario, con tus versos acariciándonos un futuro incierto, un futuro que se pareciera más a la ternura, un futuro, Mario, que se quiso hacer pensando simplemente con la dignidad que de tus versos salen e inundan nuestros recuerdos de lucha, de amor, de exilio y rebeldía. Hasta siempre Mario Benedetti.
Y vos estabas allí, Mario, con tus versos acariciándonos un futuro incierto, un futuro que se pareciera más a la ternura, un futuro, Mario, que se quiso hacer pensando simplemente con la dignidad que de tus versos salen e inundan nuestros recuerdos de lucha, de amor, de exilio y rebeldía. Hasta siempre Mario Benedetti.
Encendí la pantalla
de mi ordenador
en busca de un versos
y vi tu rostro,
debajo de él rezaba
la frase que me dejo sin versos
para escribir por lo menos tu nombre.
Busqué en tus libros,
tus versos, tu prosa
y abrí una página, una sólo
y fue suficiente Mario
para entender que,
Benedetti
te habías marchado...
para recordar tus versos
es necesario abrir tus libros
leer tus versos y
escribirte uno sólo
que anuncie tu partida.
viernes, mayo 15, 2009
el último beso
cuando recojas
los restos, mis restos
de la espuma,
sólo ten presente una cosa
lávame las manos
para que puedan
acariciar tu rostro, limpias.
Y dame el último adiós en los labios
no le digas nada
al vagabundo de la esquina
sólo entrégale
las ramitas de olivo que tengo en el balcón.
Y dile, que cien años
bastaron para arrodillarme
por fin al abandono
de los gusanos.
Tápame los ojos
y dame el último beso
en mis labios resecos
y aviéntame al sol
para que el viendo
me lleve al sitio de donde
no debí salir nunca.
los restos, mis restos
de la espuma,
sólo ten presente una cosa
lávame las manos
para que puedan
acariciar tu rostro, limpias.
Y dame el último adiós en los labios
no le digas nada
al vagabundo de la esquina
sólo entrégale
las ramitas de olivo que tengo en el balcón.
Y dile, que cien años
bastaron para arrodillarme
por fin al abandono
de los gusanos.
Tápame los ojos
y dame el último beso
en mis labios resecos
y aviéntame al sol
para que el viendo
me lleve al sitio de donde
no debí salir nunca.
domingo, mayo 10, 2009
Algo tan real
La trampa de la mangosta
La miseria de los miserables
Solo se la come la mangosta
Ella deambula por la orillas de las chabolas
y se apresta para quitarles
La única comida que tienen.
En sus medios regocijos de ternera
Y un poquitín de tortilla
con sal, y un puñado de café
que se calienta bajo
el sol en las lumbreras
de medianoche.
Y ahí la mangosta
despacio, rasca la tierra
los harapos de las chabolas
y se come lo único que guardan
Los miserables.
miércoles, abril 22, 2009
No dijiste nada
No dijiste nada
cuando te marchaste
han pasado los años
y tus manos las recuerdo intactas
que acarician mi frente, mis cabellos.
Siento cómo tus brazos
arropan dos cuerpecitos indefensos
que gelatinean por la altura
en tu pecho.
No dijiste nada
cuando te marchaste
no fui consciente de tu partida
años más tarde en un silencio
oportuno de mi adolescencia.
Sigo recordando tus manos
de madera que se quedaron en mis ojos.
el serrín que me perturba de noche y día
se ha quedado en mis fosas nasales,
veo tus brazos levantando
un tronco para tallar en él
alguna que otra efigie de la nada.
No dijiste nada padre
cuando marchaste
pero sigues tan presente en mi
que a veces veo en mis ojos tu mirada
veo en mi piel tu piel
veo en mi silencio tu silencio.
No dijiste nada
y desde entonces sigo esperando
a que me digas algo
para saber que realmente existes
aunque sólo tenga tus caricias.
cuando te marchaste
han pasado los años
y tus manos las recuerdo intactas
que acarician mi frente, mis cabellos.
Siento cómo tus brazos
arropan dos cuerpecitos indefensos
que gelatinean por la altura
en tu pecho.
No dijiste nada
cuando te marchaste
no fui consciente de tu partida
años más tarde en un silencio
oportuno de mi adolescencia.
Sigo recordando tus manos
de madera que se quedaron en mis ojos.
el serrín que me perturba de noche y día
se ha quedado en mis fosas nasales,
veo tus brazos levantando
un tronco para tallar en él
alguna que otra efigie de la nada.
No dijiste nada padre
cuando marchaste
pero sigues tan presente en mi
que a veces veo en mis ojos tu mirada
veo en mi piel tu piel
veo en mi silencio tu silencio.
No dijiste nada
y desde entonces sigo esperando
a que me digas algo
para saber que realmente existes
aunque sólo tenga tus caricias.
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