Un cuento que se escribe solo
que se mezcla entre tanta epifanía
que se deshace suavemente en tus manos
que se cuenta en las plazas
cargando ánforas cristalinas.
Un cuento que se enreda solo
que se mezcla con tus manos y las mías
que se deshace en tus labios y los míos
que nos cuenta la historia de tu cuerpo y el mío
un cuento que se escribe solo y a dos manos
con una inusitada armonía de amor y rebeldía.
Pau esperando, para comerse un mono frutero [Flickr]
Hace 12 horas
0 han pronunciado mi nombre:
Publicar un comentario en la entrada