Qué sentirán mis manos
cuando toquen el páramo
ese invento humano
de las metamorfosis.
En que laberinto quedará
ese oasis que inventamos
el día que hicimos el amor
arropados por la luna y las estrellas.
Qué oirán mis poros
el día que me sienta a
escuchar las notas
inconfesables de una oruga.
Qué olerán mis vellos nasales
cuando persistan tantos
olores juntos el día
que me envuelva en tu cama.
En que laberinto quedará
ese oasis que inventamos
el día que hicimos el amor
arropados por la luna y las estrellas.
domingo, julio 25, 2010
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No sé que será de todas esas preguntas que te haces, lo que sí sé es que sigas inventando oasis y construyendo hermsos poemas
ResponderEliminarUn abrazo Txanba
Quedará en el laberinto de los buenos recuerdos...
ResponderEliminarUn abrazo!!