
yo me pierdo en
mi habitación
a taladrar el síntoma
afectivo de mis emociones.
Paseo mis manos
por las cuatro paredes
y me doy cuenta
que no siempre
estamos solos.
" no me pregunten quién soy, ni si me habían conocido, los sueños que había querido crecerán aunque no estoy..."
Sòlo hay que saber observar.
ResponderEliminar...uno se llena justamenete de alegría al ver que en algún lugar que intuye distante, o impensado, hay otros que abrigan ideas tan impares com las que uno aprehendió.
ResponderEliminarVer a Roque Dalton, o ver en el encabezado de la página esos versos de la "milonga del fusilado" que le han compuesto a Guevara, o esos otros versos que deberé releer y que me parecen valiosos y cristalinos; todo ello reconforta.
Un saludo austral.
juan
laly, gracias, y observo.
ResponderEliminargracias, juan. la milonga del fusilado se la cantábamos a todos los compañeros que dejaban su vida por el bien común, la poesía, y la canción esta llena de ella, nos invita a la reflexión para no claudicar. estaremos en contacto. un abrazo solidario.
ResponderEliminarNo, no siempre estamos solos, a veces nos acompañan recuerdos y sensaciones...
ResponderEliminarBesotes cielo
no, no siempre estamos solos, pero a veces no me gusta la compañia, te mando un abrazo.
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