
Han venido a mi
los angustiosos
finales de un inocente.
Es cínicamente
irreverente
hay dolor, angustia,
silencio, dolor, tortura.
y un aliento que se queda
en el recuerdo de sus hijas
que le dicen adiós
mientras se muere.
Tenía que escribirlo.
" no me pregunten quién soy, ni si me habían conocido, los sueños que había querido crecerán aunque no estoy..."
silencio, dolor, tortura.
ResponderEliminary un aliento que se queda
me mataste con eso, seguro me lo robaría para escribir algo con esas dos líneas...
Entiendo que tuvieras que escribirlo... Es la única manera de calmar el dolor que inunda la memoria cuando a ella acude un recuerdo así.
ResponderEliminarBesos, Txanba. Y si de verdad hay un hecho real de trasfondo, como imagino, lo siento...
No sé qué decir.... Pero me alegro de que lo escribieras.
ResponderEliminarEs precioso cielo.
Besotessssssssss