
De nada sirve
la memoria
como epígrafe
de la concordia,
si la historia
se repite como
el incienso
que de continuo
nos recuerda
que hay otro dolor
que te salva la vida.
" no me pregunten quién soy, ni si me habían conocido, los sueños que había querido crecerán aunque no estoy..."
¿Otro dolor? Yo creo que siempre hay otra alegría... ¿no?
ResponderEliminarBesotessssssssssssss
¿Un dolor que salva la vida? Ahora no caigo en ninguno... Me quedo mejor con la memoria, y a veces, mejor aún con la desmemoria, suele ser más piadosa.
ResponderEliminarbesos.